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Quimioterapia y piel seca: remedios y consejos

Quimioterapia y piel seca, algunos consejos prácticos. La quimioterapia, como todos sabemos, es una terapia basada en fármacos para detener el crecimiento de las células cancerosas. Los fármacos que se utilizan sirven para combatirlas o impedir que se dividan.

Según su naturaleza, se dividen en:

quimioterapia antimicrobiana, o antiinfecciosa, que actúa contra los microorganismos patógenos y las células que infectan; sus productos se denominan antibióticos, antivirales, antifúngicos, etc;

la quimioterapia antineoplásica, que ataca a las células neoplásicas con fármacos conocidos como anticancerígenos.

El requisito básico de un fármaco quimioterapéutico es, por tanto, la selectividad de la diana: elimina las células neoplásicas preservando las sanas. Pero, por desgracia, todavía no existen fármacos que puedan actuar únicamente sobre la masa tumoral sin tener efectos secundarios en otros tejidos del organismo.

Hay que decir, sin embargo, que estos tejidos suelen ser capaces de volver a su estado inicial al final de la terapia.

Efecto secundario: quimioterapia y piel seca (Xerotica)

Los efectos secundarios de la quimioterapia suelen ser el mayor motivo de preocupación al iniciar este tratamiento, ya que pueden ser múltiples y nunca se sabe qué esperar.

Entre ellos se encuentra la piel seca, también llamada Xerótica. Entre los efectos indeseables, por orden de frecuencia es uno de los más comunes. Se produce en toda la piel, aunque es más notable en manos y pies.

Qué hacer con la piel seca: remedios y consejos

Quimioterapia y piel seca, ¿qué hacer? Cuando se produce sequedad cutánea o piel xerótica, consulte primero a su médico y pregúntele qué es mejor utilizar y qué no.

No obstante, hay buenas prácticas que debes incluir en tu rutina diaria y que debes seguir.

Para el lavado:

  • evite lavarse con jabones o detergentes sintéticos sólidos o líquidos, pueden aumentar la sequedad de la piel;
  • para lavarte el pelo o las manos, utiliza las llamadas “bases de lavado”: son productos limpiadores que no hacen espuma y lavan sin resecar la piel;

Elige un champú de ducha suave que respete el pH natural de la piel y el equilibrio del manto hidrolipídico cutáneo. Enriquecido con queratina y pantenol, tiene una acción hidratante y reestructurante.

Después del lavado:

  • en las zonas especialmente secas, aplicar una pomada autohidratante capaz de extraer el agua de las capas profundas de la piel hacia la superficie;
  • evitar el uso de cremas hidratantes que no son eficaces para este tipo de sequedad (consulte siempre a su médico);
  • aplicar una crema emoliente donde la sequedad sea menor, en cuyo caso es preferible a una pomada.

Elija una crema corporal emoliente formulada para hidratar, proteger, calmar y mejorar el estado general de la piel.