Home / La habitación del corazón / Efectos secundarios de los ciclos de radioterapia en la piel
Efectos secundarios de los ciclos de radioterapia en la piel
Efectos secundarios de la radioterapia en la piel, las terapias contra el cáncer pueden tener diversos efectos secundarios. Como ya hemos señalado varias veces, la radioterapia es un tratamiento utilizado para eliminar o ralentizar las células cancerosas. En sí mismo, es un procedimiento indoloro, pero los efectos secundarios que provoca son muchos. Prevenirlos es difícil, pero lo mejor que se puede hacer es contrarrestarlos, mediante tratamientos y productos ad hoc.
Los ciclos de radioterapia son diferentes según el paciente, el tipo de tumor y la localización de la enfermedad, por lo que se elabora un plan de tratamiento específico.
Radioterapia: efectos secundarios en la piel
La radioterapia ataca principalmente a las células enfermas, pero no se limita sólo a éstas, ya que se circunscribe toda una zona y muchas veces incluso las células sanas se ven afectadas. De ahí vienen los efectos secundarios, especialmente los efectos secundarios en la piel. Se trata principalmente de inflamaciones de la piel. En el 90% de los casos, durante y después de la radioterapia se producen reacciones cutáneas.
Sin embargo, los efectos secundarios son muy subjetivos, ya que cada persona reacciona de forma diferente al tratamiento: algunas experimentan reacciones leves o insignificantes, mientras que otras sufren reacciones más agresivas.
Durante la radioterapia, la piel se vuelve más fina, débil y enrojecida. También se vuelve seca y escamosa, una afección conocida como xerosis. O ampollas y úlceras, signo de radiodermatitis, una inflamación de la piel debida a la acción de la radioterapia.
En estos casos, es aconsejable aplicar una crema corporal sobre la piel antes, durante y después de la radioterapia.
Qué NO hacer en caso de efectos secundarios de la radioterapia en la piel
- NO se rasque la zona de picor, puede generar más lesiones que den lugar a infecciones cutáneas.
- NO aplique tiritas sobre ampollas o úlceras, puede impedir que la piel respire y se regenere correctamente. Pida siempre consejo a su médico sobre cómo tratarlas.
- NO lavar con agua demasiado fría o demasiado caliente, lo ideal es a temperatura ambiente..
- NO utilice productos agresivos para el lavado, elija siempre productos que respeten el pH natural de la piel y el equilibrio del manto hidrolipídico cutáneo, como el champú de ducha delicado Oncos.




