
Cuando uno tiene una vida agitada, plena, ocupada y de repente se interrumpe y todo se para, porque el cuerpo, pero sobre todo la enfermedad lo requiere, uno empieza a preguntarse qué puede y qué no puede hacer durante la radioterapia. Por ejemplo, una de las preguntas más habituales que uno se hace es: “¿se puede seguir trabajando haciendo radioterapia?“.
Es justo decir que no hay una respuesta correcta o incorrecta. Seguir o no trabajando durante la radioterapia varía de un caso a otro.
Trabajar durante la radioterapia depende mucho del estado general del paciente, pero también del tipo de actividad que se vaya a realizar. Por tanto, no existe ninguna “ley” que prohíba la posibilidad de trabajar durante la radioterapia, siempre y cuando no se trate de una actividad muy agotadora físicamente, en cuyo caso sería mejor renunciar.
Así pues, si se encuentra en buenas condiciones físicas y mentales para poder hacer frente a sus jornadas laborales y el tumor no le causa demasiadas molestias, pero sobre todo si quiere hacerlo, la respuesta es SÍ, puede seguir trabajando durante la radioterapia. En caso contrario, puede pedir la baja por enfermedad con total seguridad.
¿Se puede trabajar durante la radioterapia? El médico tiene la última palabra.
Antes de tomar una decisión, siempre debe consultar a su médico para saber si realmente está en condiciones de seguir trabajando, pero también para plantearle una serie de cuestiones relacionadas con la radioterapia que pueden influir en esta decisión, como por ejemplo
- ¿A qué tipo de tratamiento tendré que someterme?
- ¿Será el único tratamiento que tendré que recibir o habrá otros?
- ¿Cuántas sesiones de radioterapia tendré que recibir? ¿Con qué frecuencia? ¿Cuánto durará cada sesión?
- ¿Cuánto durará el tratamiento?
- ¿Cuáles son los efectos secundarios más probables de este tratamiento?
- ¿Puedo trabajar durante la radioterapia?
Recuerde que lo primero es USTED y su bienestar físico, pero también y sobre todo su bienestar mental.








